Los perturbadores rostros del pasado y el presente de Camilo Barboza

A partir de este jueves 31 de julio, y hasta el 15 de agosto, la galería Rosablanco, ubicada en el mall Delicias Plaza de la ciudad de Maracaibo, albergará la exposición “Flotando”, obra del joven artista Camilo Barboza.

Con un gran caudal de irreverencia y nostalgia, Barboza se reencuentra con el público zuliano, bajo el talento pictórico que lo caracteriza. En esta oportunidad somos testigos de una bien construida estridencia visual. Contradictorio concepto donde los colores de Barbaza, brillantes e industriales, se entretejen en una armonía, por muchos conocida, pero que en esta oportunidad trastoca ciertas partes de su propia naturaleza.

Sus rostros, perturbadores y agraciados a la vez, parecieran hablar de un mundo de irrealidades, habitado por mutantes homínidos, que está mucho más cerca de lo que parece. Sin proponérselo, Camilo Barboza nos asusta con cuerpos mutilados, carentes de bocas y otros órganos, donde los ojos se transforman en manchas que no permiten que el reflejo exista. Personajes de los que nada se sabe; mas, de quienes la curiosidad llevara al público ha permanecer frente a ellos tratando de descubrir sus historias.

Pero ese es sólo uno de los tantos caminos de significantes que ha construido este artista. Si nos dejamos guiar por su mano, es muy probable que recorramos senderos de maderas, papeles o plásticos, cuya innata fortaleza se niegan a abandonar un nombre propio, pero que aún así, renacen metamorfoseados entre pieles y nuevas texturas. Un discurso que contiene ese extraño vínculo que Barboza posee con el pasado, lo antiguo, la familia y la ciudad, recuerdos que permanecen flotando alrededor, cual fantasmas intervenidos por su contemporaneidad, indicando que de él falta mucho por conocer y ver.

Tras una larga lista de exposiciones colectivas e individuales en diversos lugares del país, un premio “Armando Reverón” en su categoría joven, otorgado por la Secretaría de Cultura y el Consejo Legislativo del Estado Zulia, estudios en el área del diseño y la arquitectura, sin mencionar sus vínculos profesionales con el teatro y la danza, nos hacen pensar que ha llegado el momento de dejar de ver a Barboza como un “novel” artista. Hecho que se reafirma al definir a “Flotando”, su nueva muestra, como el estado de introspección que mantiene. en todo momento, cuando pinta o construye una nueva obra de arte. Una elevada experiencia de los sentidos que él asume por completo, incluso en la consecuencia de experimentar sensaciones de poder y superioridad propias de quien se sabe capaz de crear y transmitir un mensaje al público. Camilo Barboza y sus obras son un solo individuo, una contradictoria armonía donde se mantiene el descaro propio de la juventud y la melancolía de quien lleva encima de sus hombros los pecados y la experiencia que dejan los años.

1 exclamaciones:

Mustafa Şenalp dijo...

çok güzel site. :)

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